¿Que es eso de un 80% seguro?
Bueno, las que hayáis leído algo sobre jabones o conozcáis a alguien que haga jabón casero sabreis que es un poco peligroso hacer la mezcla del agua con la sosa, que hay que usar guantes, gafas y mascarilla (los más asustadizos) y que según la receta existe casi un ritual hacerlo (remover en un solo sentido, no parar aunque estes a punto de amputarte el brazo etc..) Para esta receta solo necesitáis unos 15 minutos sin niños y un lugar ventilado que puede ser el Futuro con medio cuerpo fuera por la ventana y servidora añadiendo los ingredientes a toda prisa.
Yo os cuento mi experiencia. A mí me encantan las cosas naturales, las ecológicas, estoy preocupada por el calentamiendo global y demás, pero todo tiene un límite. Si yo pruebo algo y no me gusta por muy ecológico que sea no pienso volver a usarlo. Así aborrecí el aceite esencial de jazmin.
He probado con casi todo. Jabón lagarto rallado y hervido, de marsella, jabón casero de una amiga de mi madre rallado, vinagre como suavizante, con y sin aceites esenciales, amoniaco, bicarbonato, limón... yo que seee si es que internet es muy grande y hay infinidad de recetas.
Esta que os voy a poner la probé hace casi dos años. Es fácil, sencilla, económica y realmente funciona aunque mi opinión es que ya que os ahorráis el detergente y si sois como yo hasta el fregasuelos invertid en un suavizante de calidad que le de buen olor a la ropa, al ser un jabón de aceite usado no huele a fritanga pero se come el olor de un suavizante de marca blanca.
Ahora mismo no lo estoy usando. No sé si es por que se ha corrompido el jabón o que ha pasado que ultimamente la ropa no me quedaba bien y no eliminaba el olor a sudor de la ropa por lo cual recién lavada muy bien, pero a la semana ya olía raro, cuando acabe lo que tengo lo haré otra vez y probaré a ver que tal.
Vais a necesitar:
Una garrafa de 5L. Puede ser de agua si no tenéis otra cosa, pero al ser tan fina cuando se calienta el agua el plastico se resiente y a los pocos dias puede romperse y que se salga el jabón. Mejor una de anticongelante de coche o a unas malas las blancas del aceite de girasol. Y que tenga la boca ancha, para sacar bien el jabón.
Un peso y un medidor de liquidos. Estamos hablando de quimica, es indispensable que las cosas sean lo más exactas posibles.
Una cuchara de café y un embudo. El embudo lo vais a usar solo para el jabón. Primero para añadir la sosa y luego para traspasar el jabón a las garrafas más pequeñitas.
Garrafas o botellas de agua, o de leche. Para almacenar el jabón y que sea más fácil su dosificación.
Os pongo los ingredientes en el orden EXACTO en el que los teneis que poner, no vale poner primero el aceite y luego el agua, el orden de los factores altera (y mucho) el producto.
En la garrafa: 4L de agua TAL COMO SALE DEL GRIFO es decir, fria.
Añadis 100grs de sosa, cerrais y meneais hasta que se disuelva. Al principio se va a calentar bastante el suelo de la garrafa, pero no os preocupeis menead y ya veréis como se va enfriando, menead hasta que se disuelva bien la sosa.
Echar una cucharada de sal de mesa. Y menead muy bien para disolverla.
Echar medio litro de aceite FILTRADO sin grumos, sin nada flotando y volved a menear.
A partir de ahora empieza lo bueno. Todos los dias vais a menear el jabón cada vez que os acordéis, cuanto más mejor y por la noche dejadlo destapado. Se irá espesando poco a poco y con suerte en una semana lo tendréis listo, si no, dos semanas como mínimo. Aqui interviene si hace calor que se hará antes. Si lo dejáis sin destapar por la noche se cortará y no saldrá.
Sabréis que está listo cuando al mezclarlo por la mañana no se separe el agua de lo que es el jabón en sí, movedlo más durante el día ¡¡EJERCICIO!! y si sigue sin separarse estará listo.
Es una especie de clara de huevo, yo lo que hago es diluirlo con agua caliente porque si no es complicado de dosificar.
Para filtrar el aceite yo uso un filtro de café desechable, lo pongo en un embudo y voy echando el aceite en una botella. Yo uso todos los aceites que tengo: de oliva, de girasol, de las conservas etc, las mezclo todas y solamente se me ha cortado un jabón y porque se me olvidó destaparlo. Si no os gusta eso de usar aceite usado lo podéis hacer con aceite limpio.
La sosa que yo he usado es la de perlas del mecaseñora. Con escamas también sale aunque hay que menear mas para disolverla.
Si vais a disolver el jabón dejadlo un poco más liquido de lo que lo vayais a necesitar, al enfriar espesará un poco.
Con el calor el jabón se separa, una especie de espumilla blanca arriba y un liquido amarillo debajo. Esto es normal y suele terminar cuando llega el frio, pero es mejor si no le da el sol al jabón. Lo mezclais y punto, mejor porque cuanto mas lo mezcleis más blanco se pondrá el jabón.
Yo creo que esto es todo, si me acuerdo de algo más actualizaré.
Receta sacada de www.portusmanos.com
lunes, 27 de octubre de 2014
viernes, 24 de octubre de 2014
Las he vuelto a subir.
Holaaaa!!!
Lo he echo, me he liado la manta a la cabeza y lo he echo. No sé porqué, no sé si lo dejaré así o si mañana me dará otro siroco y lo cambiaré todo de nuevo pero de momento lo he echo.
He vuelto a subir las entradas antiguas del blog.
¿Que porqué? Básicamente porque me apetecía. De vez en cuando entro aqui, leo estas entradas que he escrito con tanto amor y vuestros comentarios cargados de cariño y me da pena que estén guardados en el cajón de la blogosfera y también porque la imagen de gran empresaria tejedora que intenté dar el año pasado no me gustaba.
No era yo. En serio, aunque el dinerito viene siempre bien me siento más feliz regalando lo que hago que vendiendolo... Esto no quiere decir que ahora vaya a ser una ONG, yo regalo lo que quiero y a quien quiero, porque valoro mucho las horas que le dedico a todo lo que hago que no son pocas.
Así que ya están las entradas antiguas otra vez. Podéis volver a disfrutar de la bizcotaza, la nocilla, las gracias de Merenmadre, las tontadas de Manzanita, la compra de piso-parchis y sobre todo de mi poquísima verguenza. Porque subo las entradas del blog pero mi foto se queda. Soy Estefanía, soy Merengaza y además tengo 28 años. Con dos cojones.. Estoy mu locaaaaaa!!!!!
He intentado mandarme las fotos que quiero subir por correo y se me ha bloqueado el móvil así que de momento esto se queda así y aqui. Releed todo lo que queráis y disfrutar de vuestros comentarios antiguos, yo me he reído mucho recordando y eso nunca biene mal.
Lo dicho que sigo aqui aunque se me vea poco, yo soy de poco destacar y si veis algo que os gusta y queréis tenerlo simplemente hablad, hablando se entiende la gente y se llega a los acuerdos.
Os espero a tod@s por aqui. Me lo paso genial con vosotros.
Lo he echo, me he liado la manta a la cabeza y lo he echo. No sé porqué, no sé si lo dejaré así o si mañana me dará otro siroco y lo cambiaré todo de nuevo pero de momento lo he echo.
He vuelto a subir las entradas antiguas del blog.
¿Que porqué? Básicamente porque me apetecía. De vez en cuando entro aqui, leo estas entradas que he escrito con tanto amor y vuestros comentarios cargados de cariño y me da pena que estén guardados en el cajón de la blogosfera y también porque la imagen de gran empresaria tejedora que intenté dar el año pasado no me gustaba.
No era yo. En serio, aunque el dinerito viene siempre bien me siento más feliz regalando lo que hago que vendiendolo... Esto no quiere decir que ahora vaya a ser una ONG, yo regalo lo que quiero y a quien quiero, porque valoro mucho las horas que le dedico a todo lo que hago que no son pocas.
Así que ya están las entradas antiguas otra vez. Podéis volver a disfrutar de la bizcotaza, la nocilla, las gracias de Merenmadre, las tontadas de Manzanita, la compra de piso-parchis y sobre todo de mi poquísima verguenza. Porque subo las entradas del blog pero mi foto se queda. Soy Estefanía, soy Merengaza y además tengo 28 años. Con dos cojones.. Estoy mu locaaaaaa!!!!!
He intentado mandarme las fotos que quiero subir por correo y se me ha bloqueado el móvil así que de momento esto se queda así y aqui. Releed todo lo que queráis y disfrutar de vuestros comentarios antiguos, yo me he reído mucho recordando y eso nunca biene mal.
Lo dicho que sigo aqui aunque se me vea poco, yo soy de poco destacar y si veis algo que os gusta y queréis tenerlo simplemente hablad, hablando se entiende la gente y se llega a los acuerdos.
Os espero a tod@s por aqui. Me lo paso genial con vosotros.
martes, 30 de septiembre de 2014
Adiós verano.
El mal tiempo me deprime. Soy una romántica empedernida y debería adorar la lluvia y tal y en realidad me encanta que llueva pero si pudiera tener abiertas las ventanas me gustaría todavía más.
Y es que mi piso-parchís que llevo adorando desde hace dos años y del que estoy enamoradita tiene un ventanal que me coje todo el ancho del salón, muy luminoso, muy grande, pero los cristales son translúcidos de cuadraditos de los años 80 por lo menos. Y sí que se les notará menos la mierda y són muy buenos para limpiar y todo lo que quieras, y que la vista desde mi salón sea la plaza comunitaria y dos árboles del instituto de abajo pero que queréis que os diga, esas ventanas abiertas me dan la vida y ahora que viene el mal tiempo, la lluvia, el frio... me deprimo.
Sobre todo después del fantástico verano que he tenido. Que me he pasado casi todos los fines de semana en el camping y que aunque he ido poco a la playa por el tiempo que no acompañaba me lo he pasado genial con los peques y es que yo veo un niño chico o mediano o lo que sea y me vuelvo loca.
La vecina de al lado de mi madre, tiene tres nietas de 13,10 años y 18 meses y este año está criando a un niño chino que los padres prefieren pagar para que lo crien en un entorno amoroso que tenerlo en el carrito sin poder cuidarlo hasta los 5 años.
Y el problema está que Alfonsito es un amor. Un amor de ojos rasgados, pelo hirsuto y sonrisa medio desdentada que enamora. Cuando lo conocí solo tenía 9 meses y apenas extrañaba, se venía conmigo estupendamente y era como un muñeco literalmente, si lo ponías sentado aqui, se quedaba aqui, no lloraba, no decía nada, no se movía, él con un cuenco de gusanitos al lado era feliz.
Así ha estado hasta hace un més apróximadamente que ha cambiado radicalmente, tanto que el sábado pasado aún no se mantenía en pie sin agarrarse a nada y a mediados de esta semana he visto fotos y ya se tiene en pie, lo he visto empezar a moverse, a balbucear, a gatear.. si a mí los niños me odian y mi Alfonsito era verme ultimamente, se le iluminaban los ojos y echaba a gatear para que lo cogiera en brazos, lo que yo digo, un amor.
Y ahora Alfonsito está en Sevilla con su abuela y su abuelo y yo me quedo sin él.. y me deprimo más todavía y para colmo me he enterado de que no van a ir a pasar el fin de semana en la sierra un día de estos así que ya es casi seguro que hasta el verano que viene no lo veré. Eso si con suerte podemos ir casi todos los fines de semana como este que ha sido un mirlo.
Todo eso me ha acarreado muchas noches sin dormir. No por los niños, si no porque ahora como tengo más tiempo libre me da por pensar y la gracia es que pienso mejor por las noches, antes de dormir y por lo tanto me duermo tarde, mal y me despierto temprano, hoy por ejemplo me he levantado a las 7 y he estado desde las 7.30 hasta las 9.30 desenmarañando un ovillo de rayón que me trae por la calle de la amargura.
¿En qué piensa esta chica ahora? os estaréis preguntando. Bueno en realidad pienso en cómo podría mejorar mis amigurumis, qué puedo hacer nuevo cuyo patrón sea mío, de dónde saco el tiempo para todo lo que quiero hacer antes de navidad etc... ya tengo claro que este año el nacimiento/belén de la tienda lo voy a hacer yo. De echo ya tengo a la virgen María y el resto de patrones que necesito para los reyes y los camellos y muchas cosas que tengo en mente, un cohete, una pulsera, una mamá con su bebé...
Así que aunque ya sé que tengo el blog muy descuidado ahora por lo menos podré contar los avances que voy haciendo en el nacimiento/belén y el resto de cosas de la lista, que haberlas haylas y son muchas pero eso será en otro capítulo.
Y es que mi piso-parchís que llevo adorando desde hace dos años y del que estoy enamoradita tiene un ventanal que me coje todo el ancho del salón, muy luminoso, muy grande, pero los cristales son translúcidos de cuadraditos de los años 80 por lo menos. Y sí que se les notará menos la mierda y són muy buenos para limpiar y todo lo que quieras, y que la vista desde mi salón sea la plaza comunitaria y dos árboles del instituto de abajo pero que queréis que os diga, esas ventanas abiertas me dan la vida y ahora que viene el mal tiempo, la lluvia, el frio... me deprimo.
Sobre todo después del fantástico verano que he tenido. Que me he pasado casi todos los fines de semana en el camping y que aunque he ido poco a la playa por el tiempo que no acompañaba me lo he pasado genial con los peques y es que yo veo un niño chico o mediano o lo que sea y me vuelvo loca.
La vecina de al lado de mi madre, tiene tres nietas de 13,10 años y 18 meses y este año está criando a un niño chino que los padres prefieren pagar para que lo crien en un entorno amoroso que tenerlo en el carrito sin poder cuidarlo hasta los 5 años.
Y el problema está que Alfonsito es un amor. Un amor de ojos rasgados, pelo hirsuto y sonrisa medio desdentada que enamora. Cuando lo conocí solo tenía 9 meses y apenas extrañaba, se venía conmigo estupendamente y era como un muñeco literalmente, si lo ponías sentado aqui, se quedaba aqui, no lloraba, no decía nada, no se movía, él con un cuenco de gusanitos al lado era feliz.
Así ha estado hasta hace un més apróximadamente que ha cambiado radicalmente, tanto que el sábado pasado aún no se mantenía en pie sin agarrarse a nada y a mediados de esta semana he visto fotos y ya se tiene en pie, lo he visto empezar a moverse, a balbucear, a gatear.. si a mí los niños me odian y mi Alfonsito era verme ultimamente, se le iluminaban los ojos y echaba a gatear para que lo cogiera en brazos, lo que yo digo, un amor.
Y ahora Alfonsito está en Sevilla con su abuela y su abuelo y yo me quedo sin él.. y me deprimo más todavía y para colmo me he enterado de que no van a ir a pasar el fin de semana en la sierra un día de estos así que ya es casi seguro que hasta el verano que viene no lo veré. Eso si con suerte podemos ir casi todos los fines de semana como este que ha sido un mirlo.
Todo eso me ha acarreado muchas noches sin dormir. No por los niños, si no porque ahora como tengo más tiempo libre me da por pensar y la gracia es que pienso mejor por las noches, antes de dormir y por lo tanto me duermo tarde, mal y me despierto temprano, hoy por ejemplo me he levantado a las 7 y he estado desde las 7.30 hasta las 9.30 desenmarañando un ovillo de rayón que me trae por la calle de la amargura.
¿En qué piensa esta chica ahora? os estaréis preguntando. Bueno en realidad pienso en cómo podría mejorar mis amigurumis, qué puedo hacer nuevo cuyo patrón sea mío, de dónde saco el tiempo para todo lo que quiero hacer antes de navidad etc... ya tengo claro que este año el nacimiento/belén de la tienda lo voy a hacer yo. De echo ya tengo a la virgen María y el resto de patrones que necesito para los reyes y los camellos y muchas cosas que tengo en mente, un cohete, una pulsera, una mamá con su bebé...
Así que aunque ya sé que tengo el blog muy descuidado ahora por lo menos podré contar los avances que voy haciendo en el nacimiento/belén y el resto de cosas de la lista, que haberlas haylas y son muchas pero eso será en otro capítulo.
viernes, 27 de junio de 2014
Menudo chasco!!
Habéis sido dos las que han acertado con la cicatriz de la varicela. Fué la de la cabeza, se quedó ahí como dos meses justo encima de la oreja tirando a la sien izquierda y parecía una postilla. Se fué secando con el tiempo y un día se separó de la cabeza.
Pobre yooo!!! no solo no de despegó, se quedó pegada al pelo y tuve que tirar con cuidadito y sacar los pelos que habían crecido sobre ella, ¿conclusión? se me quedó una calva como una moneda de 25 pts (que antigua por Dios).
Bueno pues he vuelto a publicar la entrada pensando que se publicaría tal cual encima de la de ayer... pero no. Parece ser que se publicaría la ultima porque ahí no ha aparecido.. y yo que quería publicar también los comentarios y tal ainsss...
Así que bueno, os copio la entrada aqui y generamos comentarios nuevos jejeje y las que comentásteis en la otra no dejéis de comentar aqui, que me gusta ver lo que pensais años despues, está tal cual, no he cambiado nada.
La bici, gran amiga para unos y enemiga para otros.
Os voy a contar un secreto.
Desde los tres años a los cinco mi padre trabajó de guarda en una finca. Vivíamos allí en lo alto de la finca en una casita de dos habitaciones. La cocina era minúscula, un pasillito con una ventana por la que mi madre me daba el jarro de plastico azul para que mi padre me ordeñara el vaso de leche y el bocadillo de mantequilla y chorizo.
El dueño de la finca era un señor mayor casado pero que no tenía hijos. El marido de su sobrina era el que gestionaba la finca y el jefe de mi padre. Su casa esta en la entrada de la finca y hay una cuesta que comunica la casa con la casita del guarda.
Cuando vas subiendo la cuesta para ir a la casita del guarda hay un camino a la izquierda que lleva a la majá de los guarros y a la derecha un huertecito que mi padre se encargaba de mantener y vallar.
Yo tenía un pastor alemán. Era super protector conmigo y jamás me mordió, me atacó o intentó hacerme daño, al contrario, me salvó la vida en una ocasión, se llamaba O.
O estaba durante el día encadenado a una encina al lado de la casita. Era imprescindible pues de otra manera tendríamos que desacernos de él, pero durante la noche, mi padre lo soltaba y campaba a sus anchas por la finca y el pueblo, le encantaba asomarse a mi ventana y dormir conmigo, nunca en la cama, eso no le gustaba él prefería dormir a mi lado pero en el suelo.
Recuerdo la primera vez que lo hizo. A la luz de la luna empezó a golpear con el hocico en mi ventana, le abrí y entró de un salto, estuvo toda la noche sin hacer ruido ni ladrar, hasta que por la mañana cuando escuchó a mi padre inexplicablemente se metió debajo de la cama. Esto lo sé porque mi padre empezó a llamarlo como todas las mañanas y O no aparecía. Cuando entró a despertarme me dijo que el perro había desaparecido, yo me extrañé porque la ventana estaba cerrada y no había podido salir y le dije a mi padre que O había dormido conmigo, así fue como mi padre miró debajo de la cama y lo vió asustado porque le fueran a regañar.
Os dije que os iba a contar un secreto y os estoy hablando de mi perro... en fin, solo quería describiros la finca para que os situárais.
Como sabéis mis abuelos viven en otro pueblo. Era mi cumpleaños y vinieron a traerme mi regalo. Los pobres, vinieron en el autobús con la bicicleta mas bonita del mundo: Rosa jijiji. Tenía sus ruedines, su soporte encima de la rueda trasera para llevar algo o alguien y podía ponerle una cesta. A mí me gusto mucho, tanto que me subí a ella e hice lo que nunca debí hacer: me tiré la cuesta abajo.
He de aclarar que era un carril mas que una cuesta, todo lleno de baches y piedras y que era la primera vez que montaba en bici ¿que pasó?
Ahí va la Meren, bajando cual piloto de carreras en su bici (rosa) con los pelos al viento, saltanto entre baches y ajena a los gritos de su madre y las carreras de su padre para sujetarla. Llegó tarde. Cuando me alcanzó yo me había estampado en el huerto, estaba llorando entre las lechugas, rodeada por ruedas y trozos de malla metálica y milagrosamente con las gafas intactas. (creo que eso fue lo que me salvó, no romperme las gafas)
Desde ese momento le cogí miedo a la bici. No la quería ni ver, me daba muchisimo miedo y yo era más feliz con mis muñecas que estampándome en el huerto. Tanto miedo le cogí que solo me montaba en mi casa. (a los pocos meses mi padre dejó de trabajar allí y se compraron su actual casa) Por el pasillo desde la calle hasta el patio o como mucho si mi madre venía conmigo en la calle pero en lo llanito ¿eh? Conclusión: no sé montar en bici.
Y nó porque no lo haya intentado después. Mi madre guardó la bici en el doblao (o desván, el hueco del tejado de la casa al techo) y ahí sigue, pero yo hace unos 5 años quise aprender, así que le pedí la bici a mi compañero de piso (era una de montaña, super grande para mi) y me fuí con mi ex a aprender a la parada de autobuses, dando vueltas en el aparcamiento. Le cogí el truco del equilibrio estupendamente, el problema venía a la hora de girar que no era capaz, me paralizaba el miedo y me estampaba contra el acerado (y menos mal porque había unos macetones de hormigon que no veas).
Así que ya lo sabéis. No sé montar en bici, es mi estigma, mi secreto (ahora ya no) y el motivo de burla de todos los que me conocen ¿en serio no sabes montar en bici? jajajajaja.
Y vosotros, ¿hay algo que como niños hubiérais debido aprender y no sabéis? Podéis decirlo, nos servirá de terapia a ambos.
Pobre yooo!!! no solo no de despegó, se quedó pegada al pelo y tuve que tirar con cuidadito y sacar los pelos que habían crecido sobre ella, ¿conclusión? se me quedó una calva como una moneda de 25 pts (que antigua por Dios).
Bueno pues he vuelto a publicar la entrada pensando que se publicaría tal cual encima de la de ayer... pero no. Parece ser que se publicaría la ultima porque ahí no ha aparecido.. y yo que quería publicar también los comentarios y tal ainsss...
Así que bueno, os copio la entrada aqui y generamos comentarios nuevos jejeje y las que comentásteis en la otra no dejéis de comentar aqui, que me gusta ver lo que pensais años despues, está tal cual, no he cambiado nada.
La bici, gran amiga para unos y enemiga para otros.
Os voy a contar un secreto.
Desde los tres años a los cinco mi padre trabajó de guarda en una finca. Vivíamos allí en lo alto de la finca en una casita de dos habitaciones. La cocina era minúscula, un pasillito con una ventana por la que mi madre me daba el jarro de plastico azul para que mi padre me ordeñara el vaso de leche y el bocadillo de mantequilla y chorizo.
El dueño de la finca era un señor mayor casado pero que no tenía hijos. El marido de su sobrina era el que gestionaba la finca y el jefe de mi padre. Su casa esta en la entrada de la finca y hay una cuesta que comunica la casa con la casita del guarda.
Cuando vas subiendo la cuesta para ir a la casita del guarda hay un camino a la izquierda que lleva a la majá de los guarros y a la derecha un huertecito que mi padre se encargaba de mantener y vallar.
Yo tenía un pastor alemán. Era super protector conmigo y jamás me mordió, me atacó o intentó hacerme daño, al contrario, me salvó la vida en una ocasión, se llamaba O.
O estaba durante el día encadenado a una encina al lado de la casita. Era imprescindible pues de otra manera tendríamos que desacernos de él, pero durante la noche, mi padre lo soltaba y campaba a sus anchas por la finca y el pueblo, le encantaba asomarse a mi ventana y dormir conmigo, nunca en la cama, eso no le gustaba él prefería dormir a mi lado pero en el suelo.
Recuerdo la primera vez que lo hizo. A la luz de la luna empezó a golpear con el hocico en mi ventana, le abrí y entró de un salto, estuvo toda la noche sin hacer ruido ni ladrar, hasta que por la mañana cuando escuchó a mi padre inexplicablemente se metió debajo de la cama. Esto lo sé porque mi padre empezó a llamarlo como todas las mañanas y O no aparecía. Cuando entró a despertarme me dijo que el perro había desaparecido, yo me extrañé porque la ventana estaba cerrada y no había podido salir y le dije a mi padre que O había dormido conmigo, así fue como mi padre miró debajo de la cama y lo vió asustado porque le fueran a regañar.
Os dije que os iba a contar un secreto y os estoy hablando de mi perro... en fin, solo quería describiros la finca para que os situárais.
Como sabéis mis abuelos viven en otro pueblo. Era mi cumpleaños y vinieron a traerme mi regalo. Los pobres, vinieron en el autobús con la bicicleta mas bonita del mundo: Rosa jijiji. Tenía sus ruedines, su soporte encima de la rueda trasera para llevar algo o alguien y podía ponerle una cesta. A mí me gusto mucho, tanto que me subí a ella e hice lo que nunca debí hacer: me tiré la cuesta abajo.
He de aclarar que era un carril mas que una cuesta, todo lleno de baches y piedras y que era la primera vez que montaba en bici ¿que pasó?
Ahí va la Meren, bajando cual piloto de carreras en su bici (rosa) con los pelos al viento, saltanto entre baches y ajena a los gritos de su madre y las carreras de su padre para sujetarla. Llegó tarde. Cuando me alcanzó yo me había estampado en el huerto, estaba llorando entre las lechugas, rodeada por ruedas y trozos de malla metálica y milagrosamente con las gafas intactas. (creo que eso fue lo que me salvó, no romperme las gafas)
Desde ese momento le cogí miedo a la bici. No la quería ni ver, me daba muchisimo miedo y yo era más feliz con mis muñecas que estampándome en el huerto. Tanto miedo le cogí que solo me montaba en mi casa. (a los pocos meses mi padre dejó de trabajar allí y se compraron su actual casa) Por el pasillo desde la calle hasta el patio o como mucho si mi madre venía conmigo en la calle pero en lo llanito ¿eh? Conclusión: no sé montar en bici.
Y nó porque no lo haya intentado después. Mi madre guardó la bici en el doblao (o desván, el hueco del tejado de la casa al techo) y ahí sigue, pero yo hace unos 5 años quise aprender, así que le pedí la bici a mi compañero de piso (era una de montaña, super grande para mi) y me fuí con mi ex a aprender a la parada de autobuses, dando vueltas en el aparcamiento. Le cogí el truco del equilibrio estupendamente, el problema venía a la hora de girar que no era capaz, me paralizaba el miedo y me estampaba contra el acerado (y menos mal porque había unos macetones de hormigon que no veas).
Así que ya lo sabéis. No sé montar en bici, es mi estigma, mi secreto (ahora ya no) y el motivo de burla de todos los que me conocen ¿en serio no sabes montar en bici? jajajajaja.
Y vosotros, ¿hay algo que como niños hubiérais debido aprender y no sabéis? Podéis decirlo, nos servirá de terapia a ambos.
jueves, 26 de junio de 2014
De cuando pasé la varicela.
Hoy he leído la entrada de Mamá en Bulgaria sobre la vacuna de la tuberculosis y como le estaba dejando un testamento de comentario he decidido que mejor escribía una entrada y así mato dos pájaros de un tiro que tengo el blog más abandonao que una bicicleta en un trastero.
Yo me fuí de casa a los 18 años. Bueno, los cumplí dos dias despues de que mis padres me dejaran sola en un piso en un campo de golf con mi ordenador y mi maleta. Me iba a estudiar cocina en una Escuela de hostelería y se abría un mundo enorme para mí.
Como he dicho estaba sola y mi por entonces novio estudiaba en la ciudad donde vivo yo ahora así que venía aqui a pasar algunos fines de semana, otros me iba a casa de mis padres o a la de los suyos en otro pueblo pero nunca me quedaba en el piso excepto cuando venían mis padres a hacerme la compra del mes.
Si, me fui de casa, mi madre me mantenía pero jamás en dos años tuvo que limpiarme un plato, ni un cristal ni mandarme tuppers, yo era autosuficiente en ese sentido. Desde entonces vivo fuera de casa, ya son casi 10 años.
Mi madre me llamó para decirme que mi hermana tenía la varicela. En su cole la tenían varios niños y ya sabemos que es una enfermedad contagiosa. La varicela es muy jodida porque es contagiosa mientras se está incubando, cuando te han salido las ronchas y tienes fiebre ya no lo es. Pues a la semana siguiente mi hermana tenía ya las ronchas y apenas tenía fiebre así que vinieron a hacerme la compra del mes.
Dos días más tarde mi madre empezó a tener fiebre. Al día siguiente se levantó con las ronchas por todo el cuerpo.
Yo rezaba. Que no me lo haya pegado, que no me lo haya pegado, pero pasaron los días y yo no tenía síntomas así que me fuí a pasar el fin de semana con el pariento. El domingo por la noche tenía que cojer el autobús para volverme a casa pero tenía fiebre y me picaba la cabeza en un punto concreto, me rasqué y me quité una costra, pero pensaba que sería jabón, como tengo un pelo tan espeso puede ser que me queden restos de vez en cuando, me quedé en su casa y al día siguiente no tenía fiebre.
Me libré!! Como no tenía fiebre me fui a la escuela tan tranquila y no tuve más problemas hasta el Miercoles. Yo me levanté tan tranquila y se me había olvidado ya la varicela me fui a la escuela y empecé mis clases como todos los dias pero a medio día empecé a tener fiebre. Mucha fiebre. Deliraba de fiebre. Así que me tuvieron que llevar a casa entre unos compañeros porque era incapaz de andar.
De como subí al piso y luego al dormitorio, me quité las lentillas y me puse el pijama mejor ni hablo, literalmente limpié el suelo jejeje y me acosté.
Por la tarde me encontraba mejor y fui a darme una ducha. Me miré al espejo y en la barriga había una roncha solitaria que ni me picaba, bueno, yo me callo, me quedo en casa y para el lunes estoy como una rosa y me voy a la escuela, total por una roncha no voy a llamar a mi madre pobrecita que todavía está con la varicela. Ja! que ingénua.
El Jueves me desperté. Me levanté. Y me miré al espejo. Y el grito se tuvo que escuchar hasta en Varsovia. Tenía todo el cuerpo minado de ronchas. La cara, los brazos, las piernas, el piticlín... incluso la costra que me quité de la cabeza el domingo había vuelto y cómo había vuelto!! la jodía picaba más que ninguna y la fiebre iba en aumento, mejor llamo a mi madre y que venga mi padre a recogerme.
Todo fué automático. Me metí en la cama. Cogí el móvil. Llamé a mi madre decidida a no armar ningún drama, solo es la varicela no pasa nada. Mi madre dijo ¿Digamé? y empecé a llorar.
Ahora me río y no sé como pude armar tanto escándalo. Empecé a llorar y no podía hablar, no se me entendía nada pero mi madre se lo imaginaba. Llamó al pariento que estaba más cerca para que me hiciera compañía mientras ellos llegaban.
Los días siguientes los recuerdo con una niebla producida por la fiebre. Recuerdo ir a la escuela a decir que tenía varicela y ver a mis profesores huyendo de mi. A Manzanita acariciandome el brazo y ofreciéndome su muñeca para que me hiciera compañía. A mi madre echandome los polvos que el médico les había recetado a las dos en TODO el cuerpo, sip, piticlín incluido que ya que nos ponemos las ronchas pican por todos lados y frio, mucho frío.
Afortunadamente solo tengo una cicatriz y ya no se ve. ¿Adivináis cual? Venga, si alguien lo adivina prometo volver a subir la entrada de cuando me regalaron la bicicleta, seguro que os tronchais las que no lo hayáis leido.
Yo me fuí de casa a los 18 años. Bueno, los cumplí dos dias despues de que mis padres me dejaran sola en un piso en un campo de golf con mi ordenador y mi maleta. Me iba a estudiar cocina en una Escuela de hostelería y se abría un mundo enorme para mí.
Como he dicho estaba sola y mi por entonces novio estudiaba en la ciudad donde vivo yo ahora así que venía aqui a pasar algunos fines de semana, otros me iba a casa de mis padres o a la de los suyos en otro pueblo pero nunca me quedaba en el piso excepto cuando venían mis padres a hacerme la compra del mes.
Si, me fui de casa, mi madre me mantenía pero jamás en dos años tuvo que limpiarme un plato, ni un cristal ni mandarme tuppers, yo era autosuficiente en ese sentido. Desde entonces vivo fuera de casa, ya son casi 10 años.
Mi madre me llamó para decirme que mi hermana tenía la varicela. En su cole la tenían varios niños y ya sabemos que es una enfermedad contagiosa. La varicela es muy jodida porque es contagiosa mientras se está incubando, cuando te han salido las ronchas y tienes fiebre ya no lo es. Pues a la semana siguiente mi hermana tenía ya las ronchas y apenas tenía fiebre así que vinieron a hacerme la compra del mes.
Dos días más tarde mi madre empezó a tener fiebre. Al día siguiente se levantó con las ronchas por todo el cuerpo.
Yo rezaba. Que no me lo haya pegado, que no me lo haya pegado, pero pasaron los días y yo no tenía síntomas así que me fuí a pasar el fin de semana con el pariento. El domingo por la noche tenía que cojer el autobús para volverme a casa pero tenía fiebre y me picaba la cabeza en un punto concreto, me rasqué y me quité una costra, pero pensaba que sería jabón, como tengo un pelo tan espeso puede ser que me queden restos de vez en cuando, me quedé en su casa y al día siguiente no tenía fiebre.
Me libré!! Como no tenía fiebre me fui a la escuela tan tranquila y no tuve más problemas hasta el Miercoles. Yo me levanté tan tranquila y se me había olvidado ya la varicela me fui a la escuela y empecé mis clases como todos los dias pero a medio día empecé a tener fiebre. Mucha fiebre. Deliraba de fiebre. Así que me tuvieron que llevar a casa entre unos compañeros porque era incapaz de andar.
De como subí al piso y luego al dormitorio, me quité las lentillas y me puse el pijama mejor ni hablo, literalmente limpié el suelo jejeje y me acosté.
Por la tarde me encontraba mejor y fui a darme una ducha. Me miré al espejo y en la barriga había una roncha solitaria que ni me picaba, bueno, yo me callo, me quedo en casa y para el lunes estoy como una rosa y me voy a la escuela, total por una roncha no voy a llamar a mi madre pobrecita que todavía está con la varicela. Ja! que ingénua.
El Jueves me desperté. Me levanté. Y me miré al espejo. Y el grito se tuvo que escuchar hasta en Varsovia. Tenía todo el cuerpo minado de ronchas. La cara, los brazos, las piernas, el piticlín... incluso la costra que me quité de la cabeza el domingo había vuelto y cómo había vuelto!! la jodía picaba más que ninguna y la fiebre iba en aumento, mejor llamo a mi madre y que venga mi padre a recogerme.
Todo fué automático. Me metí en la cama. Cogí el móvil. Llamé a mi madre decidida a no armar ningún drama, solo es la varicela no pasa nada. Mi madre dijo ¿Digamé? y empecé a llorar.
Ahora me río y no sé como pude armar tanto escándalo. Empecé a llorar y no podía hablar, no se me entendía nada pero mi madre se lo imaginaba. Llamó al pariento que estaba más cerca para que me hiciera compañía mientras ellos llegaban.
Los días siguientes los recuerdo con una niebla producida por la fiebre. Recuerdo ir a la escuela a decir que tenía varicela y ver a mis profesores huyendo de mi. A Manzanita acariciandome el brazo y ofreciéndome su muñeca para que me hiciera compañía. A mi madre echandome los polvos que el médico les había recetado a las dos en TODO el cuerpo, sip, piticlín incluido que ya que nos ponemos las ronchas pican por todos lados y frio, mucho frío.
Afortunadamente solo tengo una cicatriz y ya no se ve. ¿Adivináis cual? Venga, si alguien lo adivina prometo volver a subir la entrada de cuando me regalaron la bicicleta, seguro que os tronchais las que no lo hayáis leido.
jueves, 29 de mayo de 2014
Consejos vendo que para mí los tengo más que aprendidos.
Para las que me leáis en twitter (que leer y seguir no es lo mismo según Manzanita) el Martes hice bombo y platillo que os iba a solucionar la papeleta en cuestiones de quemaduras.
No hablo ni médicamente, ni científicamente, ni con la experiencia de ser madre (que eso suma más que todos los -mente del mundo) si no con la mía propia, la de ser conejillo de indias vamos.
En realidad esto no lo he descubierto yo, si no mi mente privilegiada que lee todo lo que pilla hasta los manuales de "que hacer en caso de.." que repartían cuando yo era pequeña por las casas. No sé si conoceréis estos manuales, eran como una minienciclopedia sobre primeros auxilios en plan casero que en unas 50 páginas venían un sinnumero de consejos y advertencias sobre lo que "no tenías que hacer" y "que hacer en caso de" que como me aburría de re-re-re-releer mis libros pues me los miraba a ver cuánto tiempo podía entretenerme.
Todo el mundo tiene sus remedios naturales. Que no digo yo que no funcionen pero en algunos casos son peor el remedio que la enfermedad como son:
La pasta de dientes.
Esto sí que lo tengo demostrado médicamente. Una de las ATS que han pasado por el pueblo donde viven mis padres y mi hermana ha quitado plastones en quemaduras que han derivado al hospital. Y aliviar alivia, oye, que tú tienes un escozor en la zona, que te quema, te duele y te echas pasta de dientes y deja de dolerte, y además te refresca aaayy que biennn... pero ¿y si necesitas atención médica?
Como lo que tienes en la zona es un exceso de calor la pasta de dientes se seca antes de lo normal y se convierte en una especie de hormigón que hay que quitar con espátula y refregando hasta que salga todo, en ocasiones hasta la piel porque si no ves la piel no puedes evaluar la situación. Repito, ESPÁTULA Y ESTROPAJO, para que os hagáis una idea. Si no, preguntadle a mi padre.
El aceite.
El aceite es bueno para todo. Claro, por eso cuando estás a dieta te lo restringen a dos cucharadas diarias. Menos mal que no te dicen el tamaño de las cucharadas ¿y si a tí te gusta comer con el cucharón de apartar?
Bueno que me desvío. El aceite (que el recomendado es el de oliva) sí que es cierto que es bueno para muchísimas cosas pero para las quemaduras no. Entre otras cosas porque seguro que no tienes el aceite de oliva esterilizado así que con ese aceite te estás poniendo también cualquiér olor o resto de polvo que haya por la cocina. Que oye, que si nos ponemos así mejor que no nos echemos nada, pero pensad por un momento en los boquerones que freiste anoche y que te lo pusieron todo perdido, ¿estás seguro de que nada de esos boquerones ha podido llegar hasta la botella de aceite? pues eso.
La miel.
Pasa lo mismo que con el aceite. Para que la miel mantenga sus propiedades beneficiosas no puede hervir. Y esto significa que si no ha hervido puede tener bacterias. ¿Sabéis ya porqué no pueden tomarla los bebes no?
Meren que te desvías que esto duele un montón ¿que co**nes me pongo?
Para empezar depende de qué tipo de quemadura tengas. Obviamente yo estoy hablando de quemaduras sin importancia, de esas que te salpica el aceite y que con la pasta de dientes tiras sin problemas. Quemaduras que no necesitan atención sanitaria.
Lo primero abre el grifo y que te chorree el agua por la zona, si está en un sitio que no es recomendable poner bajo agua fria en Diciembre con una toalla mojada vale, lo importante es bajar la temperatura de la quemadura.
Si hay alguien responsable en casa contigo es fundamental, así cuando hayas pasado unos minutos bajo el grifo podrás aplicarte el remedio sin tardanza.
Si no, pues vete a la nevera y coge un huevo. Separa la clara en un bol o vaso bajito y con una gasa o un algodón vé aplicandotelo por la quemadura.
¿clara de huevo? Pues sí queriditos, la clara de huevo tiene muchísimo colágeno que es lo que hace que estemos jóvenes y lozanas, no da mal olor (a menos que el huevo esté podrido, en ese caso mejor que no te lo apliques) no pringa mucho y lo mejor de todo, estará a la temperatura del frigo y refrescará bastante. Tú moja la gasa o el algodón y empieza a tarte toquecitos, intenta no refregar para no irritar más la piel y cuando estés cansado pues deja que se seque, se quita con agua así que no te preocupes.
¿Cuándo lo probé? Hace unos años al principio de vivir con el Futuro estaba limpiando la cocina. Acababa de terminar de cocinar algo y con la balleta retiré la hornilla, solté la balleta y con la mano cogí los fuegos que acababa de apagar. Se me quedaron los dedos arrugados y pegados entre si. El alarido fué monumental, pero estaba sola y la única posibilidad de ir a un hospital era coger un taxi o esperar al Futuro que tardaría una media hora, así que metí la mano debajo del grifo y probé con el huevo y directamente metí los dedos en el vaso y ahhh que fresquitoooo, el dolor desapareció directamente y empezó a escocer menos, pero era sacar los dedos de ahí y empezar otra vez, así que me senté y con los dedos metidos en el vaso me puse a leer hasta que llegó el Futuro.
Cuando llegó y vió lo que había pasado me dijo de ir al médico pero cuando saqué los dedos y me lavé las manos me dí cuenta de que ni estaban pegados ni arrugados y dolían bastante menos así que decidimos esperar otro ratito hasta que al final me quedé en casa. No os podéis imaginar la diferencia. En cuestión de dos horas los dedos estaban rositas y apenas dolía y al día siguiente no tenía ni cicatriz.
Como os dije el Martes me quemé un poquillo cuando me salpicó el aceite de pochar verduras. En defensa de la zanahoria diré que yo estaba haciendo el carajote intentando cortarla con una cuchara de madera en vez de coger las tijeras así que a la tercera (que encima la pobre me avisó) salpicó bastante y me quemé.
Rápidamente me fuí al cuarto de baño y me mojé enterita para enfriarme y luego me quedé pensando, esto hay que twittearlo y hacer fotos para que la gente me crea así que me tiré en el sofá y empecé a hacer fotos del proceso.
![]() | |||||
| 10 minutos después de la quemadura y de enfriar la zona |
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| 20 minutos después de la quemadura y 10 de echarme la clara de huevo |
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| 1 hora después de la quemadura y con la zona lavada para que no os asustéis |
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| Asustaos ahora jejeje, hora y media después con la clara de huevo seca, ya casi no está rojo y la hinchazón va desapareciendo. |
Después de comer no me dolía y eso que tenía el pijama y me acosté la siesta sobre ese lado y hoy apenas se nota una leve rojez, pero porque después de la ultima foto llegó el Futuro a comer y dejé de aplicarme la clara de huevo.
Para que veáis, una se aguanta el dolor por vosotras, no me digáis que no os quiero que os enseño mi cuerpo blanco-nuclear que no ha visto el sol desde septiembre jejeje.
En serio aunque esto funciona muy bien sólo es un remedio casero como otros tantos que aconsejo porque funciona y lo he probado pero si no estáis seguros id al médico, es mejor que nos tachen de pesados y nos manden a casa con una gasa mojada en suero que ir dias después y con la quemadura supurando.
Ahora tened muchísimo cuidado, las lecciones de cocina para novatos van a seguir por twitter así que seguidme @Meren_27 y no os las perdáis que igual os enteráis de algo útil.
viernes, 16 de mayo de 2014
Cosas que no hay que hacer en la vida JAMÁS.
Os sorprenderá verme otra vez por aqui, ¡¡¡tres veces en una semana despues de meses sin aparecer!!! pero es que hace unos dias cuando comenté en twitter que estaba haciendo tortas de aceite las musas vinieron a inspirarme una lección de cocina para novatos y mamá en bulgaria (jo que raro me resulta esto, ya estoy acostumbrada a llamarte por tu nombre y todos en mi casa te conocen) me comentó que podía hacer una serie de lecciones así para personas con poca ummm digamos paciencia en la cocina y bueno, he puesto algunas y así pensando en qué podría escribir hoy me he acordado de esta anécdota (por eso os he metido esta chorrada).
Nosotros tenemos tele en el dormitorio. Pero tenemos mala suerte. Desde que nos mudamos a este piso se han averiado tres teles en esa esquina, menos mal que todas eran regaladas así que ya no podemos quedarnos sopas en la cama con la tele puesta ¿conclusión? abrimos el sofá cama.
Nunca jamás abras el sofá cama si este es de libro y no es estrictamente necesario.
Los sofás cama de libro són super fáciles de abrir, lo separas de la pared, extiendes la pata y lo tiras hacia atrás, ya tienes cama!! Pues no.
Porque esos sofás también se rompen por el sistemita de marras con mucha facilidad y no puedes volver a ponerlos en su posición "ay que gustito se está espachurrao en el sofá" así que ya lo sabes, te lo he avisado. Jamás abras un sofá cama si no es estrictamente necesario.
¿Y si el mío tiene una bandeja extraible que se mete debajo y hay otro colchón? Tampoco. Seguro que también se estropea, además ¿no te he dicho que no lo hagas?
Os voy a explicar lo que hay que hacer.
1. Ten una madre generosa. Muy generosa.
Ojo, esto no es fácil. Todos pensamos que las madres son generosas por naturaleza y que prefieren quitarse el pan de la boca y dárnoslo a nosotros. Pero no es esa la generosidad que estamos buscando, aparte de que a mí me gusta el pan crujiente, no blandurrio por las babas de mi madre. Mamiii te quieroooo!!!
La generosidad que queremos es esa que más necesitamos en según qué ocasiones, por ejemplo: se te ha roto la olla express y tu madre te da la suya porque no la usa BIEN!! o tienes tres dormitorios pero sólo una cama y el sofá cama-libro en el salón y ella te da SU colchón inflable de matrimonio por si alguien se te presenta a dormir en casa BIEN!!
2. Ten un espacio suficiente en el salón como para poder poner el colchón inflable y ver la tele.
Tampoco es fácil, hay que mover la mesa para que no cojas tortícolis al mirar la tele desde un metro más abajo y que quede suficiente espacio para moverte si necesitas coger algo (por ambos lados)
3. Infla el colchón.
Esto es fácil mire usté. Gracias a la generosidad de Merenmadre el colchón tiene una bomba que sólo hay que darle a un botón y se infla solo, solamente hay que tocar cuan duro lo quieres.
Y ahora viene la mala noticia. Lo que no debes hacer nunca. Lo que te estoy avisando. Ni se te ocurrachuscar digo... jugar al dominó en el colchón inflable. "Pues yo lo he echo y no me ha pasado nada" Mentira.
Cuandochuscas juegas al dominó en un colchón inflable, te duele todo, la espalda, el culo la cabeza. Nada se salva porque gracias al movimiento se mueve todo, eso de que el de al lado pega un salto y tú ni te enteras no es cierto, te enteras y más si el de al lado está encima, así que os lo he avisado. No chusquéis juguéis al dominó en un colchón inflable si no es estrictamente necesario y por estrictamente necesario digo de por lo menos una semana sin nada. Pobrecitos mios...
Así que lo que nos queda es si nos hemos puesto romanticones es irnos a nuestra cama achuscar jugar al dominó que con suerte estará al lado del salón jijiji.
Pues eso, no te hagas la remolona y nunca, jamás, en la vida hagas la croqueta en un colchón inflable.
¿Que porqué? ¿En serio me lo estáis preguntando? Vaaaaale, os lo digo, porque queriditos míos la distancia que hay entre tú y el otro lado del colchón inflable es inversamente proporcional a lo que has pensado y sufriéis la más idiota de las caidas sobre tu codo que podáis imaginar. Adióschuscar jugar al dominó hola escena "me he echo daño el en codo" de la película Epic, un mundo secreto..
Nunca, JAMÁS hagas la croqueta en el colchón inflable. No digas que no te lo he avisado.
Nosotros tenemos tele en el dormitorio. Pero tenemos mala suerte. Desde que nos mudamos a este piso se han averiado tres teles en esa esquina, menos mal que todas eran regaladas así que ya no podemos quedarnos sopas en la cama con la tele puesta ¿conclusión? abrimos el sofá cama.
Nunca jamás abras el sofá cama si este es de libro y no es estrictamente necesario.
Los sofás cama de libro són super fáciles de abrir, lo separas de la pared, extiendes la pata y lo tiras hacia atrás, ya tienes cama!! Pues no.
Porque esos sofás también se rompen por el sistemita de marras con mucha facilidad y no puedes volver a ponerlos en su posición "ay que gustito se está espachurrao en el sofá" así que ya lo sabes, te lo he avisado. Jamás abras un sofá cama si no es estrictamente necesario.
¿Y si el mío tiene una bandeja extraible que se mete debajo y hay otro colchón? Tampoco. Seguro que también se estropea, además ¿no te he dicho que no lo hagas?
Os voy a explicar lo que hay que hacer.
1. Ten una madre generosa. Muy generosa.
Ojo, esto no es fácil. Todos pensamos que las madres son generosas por naturaleza y que prefieren quitarse el pan de la boca y dárnoslo a nosotros. Pero no es esa la generosidad que estamos buscando, aparte de que a mí me gusta el pan crujiente, no blandurrio por las babas de mi madre. Mamiii te quieroooo!!!
La generosidad que queremos es esa que más necesitamos en según qué ocasiones, por ejemplo: se te ha roto la olla express y tu madre te da la suya porque no la usa BIEN!! o tienes tres dormitorios pero sólo una cama y el sofá cama-libro en el salón y ella te da SU colchón inflable de matrimonio por si alguien se te presenta a dormir en casa BIEN!!
2. Ten un espacio suficiente en el salón como para poder poner el colchón inflable y ver la tele.
Tampoco es fácil, hay que mover la mesa para que no cojas tortícolis al mirar la tele desde un metro más abajo y que quede suficiente espacio para moverte si necesitas coger algo (por ambos lados)
3. Infla el colchón.
Esto es fácil mire usté. Gracias a la generosidad de Merenmadre el colchón tiene una bomba que sólo hay que darle a un botón y se infla solo, solamente hay que tocar cuan duro lo quieres.
Y ahora viene la mala noticia. Lo que no debes hacer nunca. Lo que te estoy avisando. Ni se te ocurra
Cuando
Así que lo que nos queda es si nos hemos puesto romanticones es irnos a nuestra cama a
Pues eso, no te hagas la remolona y nunca, jamás, en la vida hagas la croqueta en un colchón inflable.
¿Que porqué? ¿En serio me lo estáis preguntando? Vaaaaale, os lo digo, porque queriditos míos la distancia que hay entre tú y el otro lado del colchón inflable es inversamente proporcional a lo que has pensado y sufriéis la más idiota de las caidas sobre tu codo que podáis imaginar. Adiós
Nunca, JAMÁS hagas la croqueta en el colchón inflable. No digas que no te lo he avisado.
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