lunes, 16 de enero de 2017

Crónicas de una boda 2. La fecha. Primera parte.

La fecha. El día. La hora. El mes...

Lo dificil de casarse no es encontrar el vestido, ni el sitio, ni las flores ni por supuesto el novio. No mis queridos niños, lo dificil de casarse es encontrar el día perfecto.
Porque puede que te hayas llevado 28 años de tu vida pensando en que te casarás en verano, con su sol, su atardecer, sus cervecitas fresquitas pero el novio diga que ni de coña, que él no se pone un traje negro en agosto con el calor que hace, que si quieres casarte en verano él se casa en bermudas, ahí con dos cojones.
O puede que sea al contrario. Que hayas imaginado la boda en una estación de esquí vestidos con esos monos chillones que hacen que una aparente 30kg más pero por otro lado esconde todas las lorcillas que llevas intentando quitarte desde que decidiste que pa qué ibas a dejar el chocolate si ya tenías al amor de tu vida al lado poniéndose morao de chorizos parrilleros, pero ¡oh pobre de tí! tu medio melón quiere irse de luna de miel a Mayorca a tostarse como un guiri.

El caso es que encontrar la fecha para el día más feliz de tu vida es complicado. Pero se vuelve toda una odisea cuando uno vive en Cuenca y el otro en Alcantarilla. Saludos a los conquenses y a los alcantarilleros. ¡¡¡¡Besiiisss!!!
Porque para qué nos vamos a engañar. Toda madre que se precie ha soñado con ver a su niña salir de su casa a la iglesia y que las vecinas comenten lo guapa que está, da igual si las vecinas solo te hablan para decirte lo gorda que estás cuando vas de visita a casa de Merenmadre. O peorrrr, cual madre gallina clueca quiere que su niño se case en la iglesia donde se bautizó, o dónde hizo la primera comunión, para que sean SUS vecinas quienes le digan a ELLA lo guapa que está, que para eso es la madrina y quién mejor que la madrina para lucirse, donde va a parar.

El caso es que el Marido, me dijo que a él le daba igual. Que no tenía especial ilusión por la iglesia del pueblo donde se bautizó y la del pueblo donde hizo la comunión era tan pequeña que ni cabíamos nosotros así que le parecía bien que fuera donde yo quisiera.
Una es muy indecisa. Friolandia tiene una iglesia vieja que ahora se empeñan en llamar la hermita y la iglesia nueva que es la iglesia propiamente dicha. En las dos se pueden celebrar bodas sin problemas, pero la iglesia nueva tiene un inconveniente: desde la ultima reforma... ejem, tiene la pila bautismal en el suelo.
Sip. En el suelo. Bajas unos escalones y ahí bañan al chiquillo que con ese revestimiento de mármol y con temperaturas  - pocos grados imaginad como se le ponen los... pelos a los pobres cristianizados.
Pero también tenía dos opciones más. Una era la iglesia del pueblo de mis padres. Preciosa, con su pasillo interminable para lucir cola del vestido y con coro incluido y la otra la hermita de la que se podría decir la patrona de la sierra que une a varios pueblos en una romería y que es bastante conocida y no solo por la zona.

Yo me pensé las cosas. Friolandia estaba descartada. No me gusta Friolandia y me negaba a ser la comidilla del pueblo el día de mi boda con el personal cotilleando el vestido, el novio, la madrina y preguntándose porqué había invitado a unos y no a otros. Ni de coña.
En Agualandia, mi pueblo y el de mis padres era sencillo. Me encanta la iglesia pero no nos engañemos la elección de sitios para el convite, banquete, merienta.. es limitado en un pueblo con 750 habitantes así que quedaba descartada la iglesia de mis sueños y por lo tanto si no me iba a casar con mi patrona hacerlo con la patrona de la sierra me parecía como hacerle un feo. Manías de una oyes.

Por eso decidí que casarse en la hermita de la patrona de mi ciudad no era tan malo. A ver, es pequeña, pero las vistas de las marismas son espectaculares y es un sitio precioso, hay aparcamiento... ¿que más se puede pedir?
Hablé con el Futuro, solo necesitábamos un cura y él dijo que uno de nuestros clientes estaba deseando bautizarnos al chiquillo, no era necesario que nos casáramos primero así que me dije ¿porqué no? es un cura enrrollado jejejeje.







miércoles, 21 de diciembre de 2016

Cronicas de una boda 1. La lista.

La boda.
Ese día en el que la novia brilla con luz propia y el novio brilla de los sudores que echa en su traje de tres piezas a unas horas entre las 12 y las 19 del día más caluroso del año. (Marido dixit y nuestro día salió nublado y con niebla)

Las flores, el vestido, la lista de invitados, los padrinos, el banquete, la segunda lista de invitados, el traje del novio, el transporte a la iglesia, la tercera lista de invitados, la cuarta... ¿Cuarta? ¿Seguro Meren?

En mi caso si. La primera lista tenía 208 invitados. Que mona ella, con todos los amigos del Marido, los míos, la familia del Marido, la mía, los compromisos del Marido, los mios... Para no tener ni un puto duro teníamos claro que por invitados no quedaba la cosa y como de ilusión también se vive pensábamos que un año y cuatro meses daban para muchas fotocopias y por ende para muchos eurillos para alimentar a tan numerosa lista.

Luego cuando concretamos la fecha de la boda, cuatro meses más tarde nos dimos cuenta de que igual las fotocopias no ibana pagar la boda numerosa de nuestros sueños y decidimos recortar ¿qué era los prescindible? Los invitados.

Erase una vez Abuelita P que tuvo 7 hijos de los cuales dos no estaban en la lista A por que no hay relación una era la madre de la novia así que estaba en la lista A y Abuelita A que tuvo dos, pero uno está soltero y el otro era el padre de la novia así que obviamente estaban en la lista A. De los cuatro hijos restantes de Abuelita A, todos están casados, tienen hijos y algunos hasta nietos así que imagínense tal cantidad de tios, primos y sobrinos de primos que engrosaban la lista.
Por parte del Marido eran tres tios entre los dos, pocos primos y sin niños, así que de ahí tampoco podíamos recortar.

La lista B quedó asi. Los compromisos del Marido, los mios, la familia del Marido, la mía, el Marido y yo. Es curioso, pero con toda la gente que metimos en la lista A, se nos olvidó meternos a nosotros. Quizás mi unicornio pensó que pa que, después del si quiero nos vamos los tres juntitos al mundo del azucar y no volvemos a aparecer, el problema fué que el Marido dijo que tres son multitud y el unicornio se quedó solo.

Tres meses después empezó la organización de la boda en serio. Nosotros vivimos en una ciudad pequeña en la que no hay que ir con tres años de antelación a reservar sitio. Sobre todo si no tienes el presupesto de un capo de la mafia, ahí sí que puedes tirar la casa por la ventana hombre ya que un día es un dia.
Así que llegó el día de buscar un sitio en el que cupieramos unas 160 personas y nos saliera lo más económico posible y ahí nos dimos otro batacazo. Los sitios que nos podíamos permitir eran demasiado pequeños para tanta gente y donde cabíamos sin problemas cual boda gitana nos pedían un ojo de la cara, el otro, los cuatro riñones y hasta un pie, luego me vieron las uñas a mí y decidieron olvidar lo del pie así que había que recortar otra vez.

La lista C quedó así: la familia del Marido, la mía, el Marido y yo. Punto. Lo que se dice una boda familiar y a otra cosa mariposa que la vida son dos día y el tío que no te la juega hoy te la juega mañana, ten tios para esto.

Luego por cosas del cabrón del destino o de quién coño fuera tuvimos que hacer una Lista D, pero eso ya para otra ocasión...

El postre individual de la boda. Minitarta de chocolate blanco rellena de mousse de frambuesa.

lunes, 12 de diciembre de 2016

¡Agujetas!

Pero no son mias. De momento no.

El 2 de Julio mi familia aumentó en forma de pollito desplumado. Su hermano llevaba dos dias zampando y mi pobre pollito era la mitad de él, sus otros hermano se quearon por el camino. De los cuatro huevos de la nidada solo dos salieron adelante. Se llamaban Dos y Cuatro.

Inicialmente Dos iba a venir con nosotros. Mi pollito estrella, hermano mayor de Dos y Cuatro fue cruelmente asesinado cuando tenía una semana de vida, no sabemos si fue su hermana Kay o su madre Celeste o su padre Bull, el caso es que Dos al ser el mayor vendría con nosotros y si no queríamos a Cuatro iría con Tito R.

Pero cuando un més más tarde Dos y Cuatro llegaron al Paraíso Tropical de Merenmadre Dos más conocido por el Halcón por ser azul y negro y tener el pico negro era el triple de Cuatro, era super agresivo y Cuatro estaba a punto de no contarlo.

Estaba apagado. No se movía, tenía todo el rato los ojos cerrados y Dos siempre estaba encima de él. Merenmadre le endiñó un jeringazo de papilla y mejoró algo pero cuando lo cogíamos se quedaba como dormido, no hacía ningún movimiento. Entonces decidí que puesto que Tito R no lo iba a coger, Dos con todo su desparpajo sería perfecto, mientras que Cuatro todavía necesitaba papilla, así que me quedé con Cuatro.

Todo cambió cuando Merenpadre se iba y separamos a Dos y Cuatro. Metimos a Dos en una caja porque yo no tenía jaula y no había salido Merenpadre de Paraíso Tropical cuando Cuatro se subió al palo y empezó a piar, se bajó del palo y empezó a comer, se subió al palo y del palo a las paredes de la jaula y ahí ya no paró quieto. Fué impresionante, sin Dos encima Cuatro estaba en lo suyo y era muchísimo más sociable, le pusimos nombre definitivamente. Peri-Chan.
Ya en Amorlandia lo sacaba de la jaula un ratito todos los dias pero se quedaba quieto y no hacía nada. Luego me quitaron una muela del juicio y ahí se acabó la historia, como me sentía mal no podía sacar a Peri-Chan de la jaula y poco a poco empezó a picarme cuando me acercaba, me chillaba y apenas podía limpiarle la jaula o darle de comer. Han sido unos meses muy duros, porque yo echaba mucho de menos a mi niño sociable y cariñoso.

Pero el sábado Merenmadre y Merenpadre vinieron a pasar el día. Y Merenpadre se empeñó en sacar a Peri-chan de la jaula. Yo no quería porque la ultima vez se me escapó, se estampó contra la ventana y estuvo dos dias sin moverse, pero cabezota que es mi padre y lo sacó.
Peri-Chan empezó a volar. Yo cerré los ojos. Escuché PUM y los abrí y mi Perikimchi seguía volando en circulos mientras chillaba y chillaba asustadísimo, entonces se subió a la ventana y se quedó mirándonos desde arriba. Merenpadre se acercó, le puso el dedo en la barriga y Peri se subió y se quedó tranquilo.
Lo cogió Merenmadre, lo cogió el Marido y cuando fuí a cogerlo yo me miró y se subió a mi dedo. Fué un momento mágico, por fín mi bola de plumas estaba conmigo y no me picaba ni me chillaba!!! Del porrazo con la pared tenía una herida en la cera pero estaba bien, piaba bajito y se movía, incluso comió de mi mano. Estuvimos un buen rato jugando con él hasta que se fueron mis padres. Esa noche dormimos los tres como benditos.

El domingo el Marido lo sacó. Empezó a volar y no se estampó contra nada, la cera la tenía un poco levantada y tenía un pequeño hematoma pero se le veía bien, volo unos 30 segundos y cuando se tranquilizó le cortamos dos uñas. Como los palos son de plástico le han crecido de forma irregular y estaba molesto pero siguió jugando, quitandonos las pelusas de la ropa, posándose en mi cabeza y en la de mi Marido, el pobre patina jejeje pero se lo pasaba en grande.

Y hoy lo  he sacado yo solita. Se ha pasado como tres cuartos de hora en mi cabeza, ha volado un poquito pero muy poco, solo quería estar en mi cabeza y me da dado dos picotacitos en la mejilla. Estoy muy muy feliz, pero al rato de estar en su jaula lo he visto estirarse y eso me ha dejado pensativa... ¿Los periquitos tienen agujetas?
Peri-Chan cuando aún no había descubierto el movil ni mi cabeza

¿Preferís que Peri-Chan os cuente aventuras o queréis saber de él por mi?

viernes, 2 de diciembre de 2016

Se acerca la Navidad.

¡Hola holaaa!

Los que sigáis aqui no digáis nada. Ya sé que hace años luz de mi ultima entrada, que quité las entradas, las volví a subir, que empecé con unas historias un tanto extrañas y que después desaparecí.
Es que como esto era un blog seguidor...
Es que como sigo siendo una ama de casa uy no, gestora de mi tiempo doméstico, eso que suena más molón
¿Se sigue diciendo molon?

Bueno, que a grandes males grandes remedios y vuelvo a dar la tabarra otra vez. (O por lo menos la doy hoy, mañana no sé que excusa pondré, y quien dice mañana dice en el 2018)

A ver, que se acerca la navidad, aunque las tiendas de mi barrio lleven decoradas dos semanas, que no digo yo que el chino vale, porque tiene que vender los adornos, pero ¿y la frutería? ¿y todas las tiendas del centro? vaya por donde vaya veo decoraciones de navidad y yo llevo dos dias discutiendo con el Marido para ver cuando leches bajamos al trastero a buscar los adornos, que hace dos años que no los veo.

El año pasado por estas fechas iba yo dando viajes al hospital comarcal donde tenía a mi abuela ingresada y entre disgusto va, y semanas vienen se me pasó hacer el calendario de adviento.
Llevaba ya dos años diciendo que iba a hacer uno perenne porque tanto calendario caduca no va conmigo, eso de trabajar dos veces, o tres en lo mismo me parece que no, así que me he dicho: Meren, si con la pintura acrilica casi no se nota que es cartón, lo guardas con cariño y cuidado y para el año que viene está perfecto pues eso, que he vuelto a hacerlo caduca y a rezar para que el año que viene esté perfecto.

Y también sé que vengo dos dias tarde, que empecé a escribir esto hace dos dias y vengo hoy, pero es que hace dos dias me faltaba la foto y ayer cualquiera salía de casa con la que estaba cayendo, esta mañana me encontré tres bragas y cuatro calcetines en el tendedero y me extrañó que estuvieran ahí sin las pinzas, claro que luego recordé que no eran míos y ayer tendí la ropa en el tendedero portátil. Un despropósito vamos.

Así que aqui estoy, un año y pico más tarde de la última vez, con una abuela menos y un marido más, con una periquita que me está quitando el sueño y la vida a partes iguales y con la casa a medio reformar cortesía de los ocupas de arriba, que yo no sé pa qué digo que no sé que contar si con lo que me ha pasado este año tengo para escribir un drama choquero de catastróficas desdichas. Drew, si me estás leyendo no hacía falta hacerle la vida imposible a Murphy bonita, que se me ha endosado en la chepa y no levanto cabeza, con lo bien que viene una bufandita por ahí arriba con el frio que hace....😜

Mi calendario perenne/caduca según como acabe.

jueves, 5 de marzo de 2015

No sabéis nada.

No sabes nada Jon Nieve.
Esto es lo que le dice Ygritte a Jon en Tormenta de espadas II de la saga Canción de hielo y fuego del autor George R. R. Martin. No sabes nada Jon Nieve. Y se me ha quedado grabado a fuego, por eso lo uso como cita para lo que llevo rumiando desde esta mañana.

Hace semanas que se estrenó Cincuenta Sombras de Grey en los cines y las críticas no se han echo esperar. Llevo leyendo críticas todo este tiempo, unas buenas y otras malas, pero las que me hacen llagas en los ojos son las que comparan el libro o más bien la película (porque dudo mucho que todo el que ha criticado haya leído la trilogía) con situaciones verdaderamente vergonzosas que ellos creen que saben lo que es y no tienen ni idea. No voy a poner fuentes, porque son tantas las que hay que para qué elegir, sólo tenéis que goglear un poco y las hay a patadas.

Cincuenta sombras de Grey no es un libro de amor. Hasta ahí estoy de acuerdo. La historia de amor llega después, entre la histeria de la ex de Christian Grey y los celos de su maestra en eso del sado. Pero tampoco es el libro perverso que nos están vendiendo con la excusa de que todo el que tenga una conducta parecida es un maltratador, bien sea físico o psicológico.

No sabes nada Jon Nieve. Yo si. Yo sé que es solo un libro. Que Anastasia tenía opciones. Si a ella no le hubiera gustado el juego que había hubiera llamado a la policía por mucha tensión sexual que sintiera. Que a ella le gustaban el coche, el móvil y el ordenador y las clases de sexo porque si no le hubieran gustado habría cambiado de móvil, trabajo y hasta de ciudad. Y no sólo he leído esta trilogía. He leído otros libros de la misma temática y los ha habido mejores y peores, con diferentes fondos amorosos.

Para las víctimas del maltrato no es tan fácil. Y no nos equivoquemos. Una cosa es maltrato así todo seguido y otra muy diferente el mal trato, separado. Cuando te mal tratan significa que no te están tratando bien, que te han echo o dicho algo que no te ha echo sentir bien. Pero cuando te maltratan no solo no te sientes bien. Te sientes una mierda, que no vales para nada, que no puedes salir "porque se enfada", que si no tienes la casa como él/ella quiere se enfada, que si tus amistades o incluso familiares se preocupan por tí "es porque o quieren algo contigo o ya están otra vez aqui molestando". Incluso te "sugiere" amistades nuevas que curiosamente son parejas de sus amigos y que obviamente se enfadará si no las aceptas. Eso es control. Eso es sumisión, eso es MALTRATO PSICOLÓGICO.

He hablado de la sumisión. No es lo mismo la sumisión de Anastasia que la sumisión de una victima por lo tanto no se pueden comparar. Porque la protagonista ha firmado un contrato sabiendo lo que firmaba. Porque está todo tan claro que asusta. Y porque cuando la victima de maltrato se da cuenta de que es lo que le está pasando está sola. No tiene amigos. No tiene familia. No tiene autoestima.

Y eso duele. Duele porque cuando te levantas un día y te apetece tomar un café con esa amiga a la que no ves desde hace casi un año te das cuenta de que no te coge el teléfono. De que las ultimas veces que te llamó le dijiste que no porque "tenías planes con tu pareja" aunque no los tuvieras. 
Duele porque tu madre te mira con tristeza mientras te da el dinero del autobús a la puerta de tu casa media hora antes de que él llegue del trabajo, después de llevarte en su coche "para que no te falte y puedas venir a comer mañana".
Duele porque no tienes nada. No tienes amigos. No tienes trabajo y piensas que no sabes que hacer si no estás con él.
Duele porque ves a tu mascota, que después de salvarte la vida aquella noche no ha vuelto a andar bien y no te deja que le toques las piernas traseras.

Por eso. Yo sí lo sé. Sé lo que duele y sé que se puede superar. Pero cuando te encuentras con este tipo de críticas vuelve a doler y sabes que hay que hacer algo.

Por favor. No comparemos las cosas. Sólo es un libro o una película que no refleja bien el libro. Porque muchos de los que han ido a verla al cine han ido solo por el morbo de esperar ver una película porno. Hay demasiado porno en el mundo como para que lo pongan también en el cine.
No critiquemos sin saber, igual el problema está en que no sabemos separar el trigo de la paja y sólo vemos el lado malo de las cosas.

No sabes nada Jon Nieve. Yo sí lo sé. Y no eres nadie para compararme con algo que es sólo un pasatiempo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Historias de Cornelia III



Mi Marina se ha echado novio. Ahí, con sus 20 años recién cumplidos se me ha echado novio por primera vez. Yo ya pensaba que me iba a salir machorra como la hermana de mi Antonio que tiene 60 años y todavía no sabe lo que es un hombre y va por ahí con unas pintas que da pena verla, con lo limpia que ha sido mi suegra y las pintas que tiene mi cuñada. Pues eso, que mi Marina el otro día va y me dice: “Mamá,  me voy el fin de semana a Albacete a conocer a los padres de Luis” y yo le dije ¿pero quién es Luis? Y ella va y me suelta, ¡ay! Mamá, quién va a ser, pues mi novio. Y lo dijo y se quedó tan pancha, cogió la maleta y se fue dejándome con la palabra en la boca ¡abrase visto la niña!
Así que nos quedamos mi Antonio y yo con dos palmos de narices esperando que volviera y nos lo presentara por lo menos porque del tal Luis sólo sabíamos el nombre, nunca nos lo había mentado antes y yo para que se me pasara el disgusto me puse a hacer unas torrijas para merendar el domingo, que aunque tengo estos kilos que no soy capaz de quitarme, un dulce los Domingos no es pecado y no hace mal a nadie, y en eso estaba cuando llegó mi Marina a casa y entre torrija y torrija me contó que había conocido a Luís por internet, que habían quedado para conocerse y que se habían gustado y que como los padres del chico son muy tradicionales habían ido a que la conocieran y le dieran el visto bueno y mi niña que todo lo que tiene de moderna lo tiene de buena persona vio que tenían la cocina… bueno, un poco desarregladilla y como vio a la buena señora tan cansada le preguntó que si necesitaba ayuda y la mujer esta va y le dice que no, que ya está todo hecho y solo faltaba pasarle la fregona a la cocina y al baño y mi Marina le dice que ya lo hace ella y que se siente que ella llena el cubo y lo limpia todo, a lo que la mujer le dice que ya está lleno y ahí es cuando mi niña me cuenta que se quedó a cuadros que el cubo tenía más mierda que el rabo de una vaca con todo el agua negra con trozos flotando y que cuando fue a vaciarlo la mujer esta empezó a gritarle que ella no le había dicho que lo vaciara y que así estaba bien y que si ella era la mujer con la que pensaba casarse su hijo que ya podía ir espabilando y hacer lo que le decía su futura suegra y mi niña, se calló la boca, cogió su maleta, se montó en su coche y le dijo al tal Luis, si quieres tomar un café me llamas, pero yo aquí no vuelvo a poner un pie en mi vida, que de aquí me voy al ambulatorio a que me hagan un lavado de estómago que viendo como tiene tu madre la cocina y el cubo de la fregona ya veremos si no pillo algo.  Así se lo dijo la niña, y yo me moría de vergüenza y le dije Mari, yo no te e educado así, y ella va y me suelta, mamá, tú no sabes cómo estaba aquello, se ve que la mujer no puede con todo pero no busca ayuda, quise ayudarla a limpiar el polvo porque veía que se iba a caer de la silla y me dio un paño seco y me hizo limpiar todo el polvo del salón con el mismo trapo sin una triste gota de agua o de algún limpiador y la primera estantería pase, pero ya a la segunda el trapo estaba más negro que el hollín y así no se podía limpiar, me moría del asquito.

Eso me hinchó como un pavo. Porque yo no es que esté todo el día con la fregona en la mano, pero a mis tres hijos los he educado para ser independientes y los tres se hacen de todo más bien o más mal pero saben hacerlo y mi Marina ha aprendido que el polvo se limpia con una bayeta y un cubo de agua caliente con jabón, que los cristales se lavan con una esponja y vinagre y se secan bien con papel y que después de lavarse la cara tiene que pasarle la bayeta al lavabo y al váter y así ya están todo el día limpios y no tienen manchas y eso lo saben hacer mis tres hijos y a mi Antonio lo estoy educando y va aprendiéndolo, porque claro, no va a estar una como una esclava todo el día limpiando para todo el mundo, aquí hay que arrimar el hombro y ayudar en casa. Que yo para atocinado ya tengo a mi Antonio que el pobre no lo sabe hacer mejor porque mi suegra lo tenía como un mimadito, muy limpia ella, pero al niño lo tenía muy mimadito.

viernes, 20 de febrero de 2015

Historias de Cornelia II



El otro día os dije que tenía hijos. Tengo tres, dos machos y una hembra. Mi Antonio quería una niña para que lo cuidara en su vejez y eso que yo le dije Antonio, eso son antigüedades, hoy en día las hijas no son las únicas que cuidan a los padres pero él erre que erre y  hasta que no vino la niña no paramos. El mayor se llama Antonio como su padre, pero el mediano no sabía pronunciarlo y le decía Toín y Toín se le quedó, no es que me guste especialmente pero es lo que hay, una vez que te acostumbras a algo es difícil quitarse la costumbre así que ahí estamos. Mi mediano el pobre tuvo menos suerte, mi suegra se empeñó en que le pusiéramos su nombre a alguno y como ella se llama Herminia y no creía que fuéramos a tener más pues Herminio se le puso al pobre, yo quería ponerle Alberto que es un nombre con solera, dices Alberto y se te llena la boca, pero no pudo ser, así que mi Herminio es el ojito derecho de su abuela.
Luego vino la niña que tiene 20 años. La verdad es que yo no quería más niños, ¿para qué? Si ya con dos tenía el día completo pero mi Antonio seguía empeñado y claro, cómo iba a decirle que no, así que le dije Antonio este es el último, si es otro macho le haces trenzas y le pones una falda pero yo ya no paro más que cada vez lo llevo peor. Y es que el embarazo de mi niña fue muy difícil, todo el día vomitando y con los tobillos como toneles, con lo delgadita que yo era y cogí nos kilos que no soy capaz de soltar. Marina le pusimos, porque mi madre la pobre se enfadó conmigo por ponerle el nombre de mi suegra a mi mediano y estuvo dos meses sin hablarnos, así que para no tener más disgustos le pusimos el segundo nombre de mi abuela para que mi pobre niña no se traumatizara tanto y ahora va y nos dice que ella quiere llamarse  como su abuela, ¡abrase visto!
Así que le he dicho, Mari, tú tienes un nombre muy bonito, como de sirenita ¿por qué quieres llamarte Covadonga? Si suena a marca de leche, dices Covi y parece que estás en el súper comprando, no puede ser. Y ella erre que erre que le gusta más el de su abuela y que se lo va a cambiar, porque está de moda ese nombre y que por qué no se lo pusimos cuando nació.
Esa es otra, la de las modas de ahora. Los chavales con los calzoncillos por fuera que se les ve todo, lo que tiene una madre que refregar esos calzoncillos para que no se vea ninguna mancha, porque yo no sé qué hace mi Herminio que parece que viene de la guerra con esas manchas y yo le digo hijo, ya tienes 26 años podrías tener más cuidado con la ropa pero el nada, aunque el pobre me dice que ya lo hace él, que no me preocupe pero si no se lo hago yo ¿quién se lo va a hacer? La novia esa que tiene no creo, porque es una sílfide que como no tiene cerebro le está sorbiendo el suyo, me llama doña Cornelita ¡abrase visto! Doña Cornelita, si mi madre se enterara de que mi Herminio está con una chica como esta le abría la cabeza a escobazos, porque ella es muy buena pero todo lo que tiene de bendita lo tiene de mala leche, ¡anda que no le daba escobazos a mi Felipe cuando volvía con los calzones sucios! Y ahí está ahora, que mi cuñada no le tiene que limpiar una sola mancha de nada, ella sí que se ha llevado un buen hombre, no como mi pobre Antonio que mi suegra me lo mandó atocinado y a mí me ha tocado lidiar con cuatro niños de pecho, menos mal que el pobre luego no se mete en nada y todo lo que yo haga está bien hecho, no sé si tendrá que ver que el regalo de boda de mi madre fuera una escoba bien recia…